En el oeste de Zamora y Salamanca, justo en la frontera entre el Duero y Portugal, encontramos la comarca de Los Arribes, con un Parque Natural de 106.105 ha, un entorno repleto de belleza, una rica gastronomía y una variada fauna y flora. Lugar perfecto para establecer una Ruta del Vino y que los turistas pueden conocer y disfrutar de lo mencionado anteriormente.

¿Qué es una Ruta del Vino?

Una forma innovadora de hacer turismo, cada día con más adeptos, en las que las empresas, organizaciones y ayuntamientos de una zona en concreto colaboran para acercar a los visitantes su tierra, su vino, sus bodegas, su gastronomía y sus costumbres.

Por tanto, no es solo disfrutar del vino de calidad de una región vitivinícola, sino que es experimentar un viaje cultural y gastronómico completo en el que comer bien, beber mejor y disfrutar todavía más de la naturaleza, la etnografía y los ciudadanos del entorno.

Los beneficios de formar parte de una Ruta son considerables, por lo que Julián Martín, alcalde de Villarino de los Aires (Presidente de la Ruta del Vino Arribes) junto a Alejandro Fermoselle, alcalde de Fermoselle, comenzaron a promover su consecución.

¿En qué consiste el Certificado de ACEVIN?

Este certificado acreditado por la Asociación Española de Ciudades del Vino (ACEVIN), se renueva cada dos años y regula que se cumplan con los requisitos de competitividad y calidad para formar parte de las rutas del vino de España. Entre los criterios que se analizan encontramos:

  • La planificación y gestión: Debe existir una entidad gestora que planifique y ejecute todos los aspectos organizativos.
  • Destino de la Ruta: Detallar el destino concreto para las condiciones de disfrute de los visitantes.
  • Promoción: Debe existir un Plan de Promoción y comercialización concreto con estrategias, objetivos y programas de actuación para asegurar la comunicación de la existencia de la Ruta.
  • Servicios Turísticos: El turista debe disponer de una variedad interesante de actividades culturales o deportivas.
  • Enología: Al ser una Ruta del Vino las actividades relacionadas con el vino deben ser la esencia del producto turístico.

La séptima Ruta del Vino homologada en Castilla y León

El 8 de junio, en la XXIV Asamblea de ACEVIN celebrada en la comarca de La Rioja Alta, por fin llegaba la aprobación del certificado de la Ruta del Vino Arribes y junto a la Ruta del Vino de La Rioja Oriental, ya son 28 destinos enoturísticos españoles y 7 en Castilla y León.

Los negocios de la zona esperan aprovechar el considerable aumento de turistas que se logra al formar parte de una Ruta, mismamente en 2017 se contabilizaron 469.468 enoturistas en Castilla y León. Un crecimiento del 11% respecto al año anterior.

Un detalle curioso y a tener en cuenta cuando se hable de esta ruta es la diferenciación en el artículo que acompaña a “Arribes del Duero”. Los lugareños de la zona de Salamanca hablan de Las Arribes del Duero; mientras que sus compatriotas de Zamora lo denominan Los Arribes del Duero.

¿Cuáles son las características y virtudes de los Arribes del Duero para formar parte?

Es una zona con un gran potencial enoturístico, tanto por sus bodegas como por sus viñedos plantados en bancales o terrazas, según sus dimensiones. La gastronomía no se queda atrás, con multitud de recursos hosteleros (alojamientos rurales, hostales, restaurantes, bares) en los que degustar los platos más típicos de el suroeste de Castilla y león.

Como gran atractivo encontramos el Parque Natural de los Arribes del Duero, un diamante en bruto de la naturaleza.

¿Qué podemos encontrar en este enorme Parque Natural?

  • Fauna: 300 especias de vertebrados, entre ellas 200 aves donde destacan cigüeñas negras, águilas perdiceras y alimoches. 33 especies de de anfibios y reptiles. Más de 20 de peces (anguilas, sarda salmantina, pardilla…) y nutrias, jabalíes o tejones entre los mamíferos más relevantes.
  • Paisajes: La geomorfología es la seña de identidad de esta zona de Castilla y León. Suaves penillanuras que debido a la acción erosiva de la red fluvial han originado rocas metamórficas y granitos que generan los conocidos cañones desnivelados de más de 200 m de altura de la región, también llamados cañones arribes, arribas o arribanzos.
  • Flora: Olivos, viñas, almendros y frutales que surgen gracias al microclima cálido entorno a los cañones fluviales. En la penillanura surgen encinares, alcornocales, enebrales…
  • Cruceros fluviales: Disfrutar de un relajante paseo en catamarán por el río Duero en el que deslumbrarse con sus cañones, su fauna y su flora.
  • Miradores: Desde los que disfrutar de las maravillosas vistas y una manera perfecta de entender el valor ecológico del Parque.
  • Patrimonio Cultural: Se conservan restos celtíberos (castros) y romanos (puentes, calzadas, estelas funerarias). Además de ermitas e iglesias cristianas, encontramos pajares antiguos, bodegas, molinos, cigüeñales para el agua… y muchos más elementos singulares de la Castilla tradicional.

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